MAL QUE PAGA EL DIABLO A QUIEN
BIEN LE SIRVE
Por Lukács Rodríguez
Aspirante a Militante del PSUV
Por estos días el PARA-gobierno de Álvaro Uribe, vive una de sus peores crisis, producto de sus demostradas relaciones con el NARCOPARAMILITARISMO, Lo inconveniente del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre EEUU-Colombia y la continuación de la política uribista de asesinato, desapariciones, desplazamiento y persecución de sindicalistas en Colombia. Por todo esto, el otrora mandatario incondicional, ya no es bien visto en los EEUU, en especial para el sector demócrata.
Pensilvania es el siguiente Estado que debe votar en las primarias el 22 de Abril, y donde se pudiera definir la suerte de uno de los dos candidatos demócratas, Obama o Hillary. Como se sabe, los poderosos sindicatos norteamericanos AFL-CIO, ha condicionado su apoyo al candidato que no firme el TLC –por la pérdida de empleos norteamericanos que ello significa- y que sancione la persecución sindical, cuyo primer puesto a nivel mundial ocupa Colombia, es pues, el país del mundo donde más sindicalistas se asesina, desplazan, desaparecen y reprimen. Y además, como si fuera poco, Pensilvania es uno de los Estados que más ha padecido las políticas neoliberales, es decir, por la globalización económica.
La crisis es muy grave, prueba de ello es el cruce de opiniones entre el candidato Obama y el presidente Uribe. El miércoles pasado, ante otro grupo de la AFL-CIO el senador Obama reitero su desacuerdo con el TLC entre EEUU-Colombia y “la violencia contra los sindicatos en Colombia”, a lo que el presidente Uribe molesto le respondió “Esto es un atropello” y le pidió que se informara más sobre el país, la respuesta de Obama, no se hizo esperar: “Yo creo que el presidente Uribe esta completamente equivocado”, dijo el viernes, y en clara alusión a los crímenes de dirigentes sindicales dijo “Esta no es una conducta que queremos recompensar”.
Se olvida el presidente Uribe, producto de su estilo fascista, que no está frente al engañado pueblo colombiano, que solo ve lo que los dos principales medios de comunicación –Caracol y RCN- les imponen mediante el acostumbrado terrorismo mediático. Los gringos, en especial los políticos, conocen de primera mano los asesinatos, torturas, desapariciones y criminal represión que a diario se suceden contra el pueblo colombiano, como quiere que son ellos mismos quienes los patrocinan, entrenan y apoyan públicamente, cuando les conviene.
Tal parece que está llegando a su fin, el criminal periodo uribista, y su control mediático, que hasta ahora era apoyado por la clase política norteamericana. Es preciso que se sepa, que estas denuncias del senador Obama, se quedan cortas frente a la terrible represión que vive el pueblo colombiano. Para la muestra un botón, después de la multitudinaria marcha de rechazo al paramilitarismo, es decir a Uribe, el 6 de marzo pasado, esta política criminal se acentuó, los paramilitares reiniciaron su macabra tarea y para dar solo un dato, en la semana siguiente a esta multitudinaria manifestación, más de diez directivos sindicales, fueron brutalmente asesinados.
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